Él, sin moverse de su sitio se acerco a mi y pareció mas grande de lo que era, su rostro se hincho hasta parecer un león, su escaso pelo ahora pareció para mi una tupida melena al viento que se movía al ritmo de su alocada gesticulación que acompañaba el generoso rosario de palabrotas que me ofrecía, en ese momento, yo no percibí el mas mínimo rasgo de aquel prudente hombre que conocía, ¿donde abra conseguido este hombre este estilo? Yo me pregunte. Y al ver que yo no reaccionaba se aumentaba en su delirio hasta que, como una avanzada del progreso, yo me pare, acercando me hasta quedar cara a cara y dije SHHH!!!
Anuncios