A proposito de la recientemente estrenada película Inseption y mas especificamente de cuando escuchamos las lineas que intercambian el protagonista, Cob y el magnate Saito donde se invitan mutuamente en tiempos distintos a “dar un salto en el vacío” que en este caso significa darse un tiro en la cabeza con la seguridad de que estas realmente en un sueño y así despertaras a la “realidad” (o al sueño anterior), me surgen reflexiones varias entre las que rescato el paralelo que se figura aquí con la religión y sus promesas de trascendencia.

El concepto de vivir esta vida simplemente como un entrenamiento o prueba para una próxima realmente plena y dichosa se asemeja mucho a la sensación de estar en un sueño del que despertaremos una vez pasemos al mas allá (eufemismo no al azar) para realmente acceder a la verdadera vida (felicidad). Acaso esto no es lo mismo que se ve en la película? Entonces surge la cuestión (de pregunta) morir es despertar o morir es finalmente acceder a vivir de verdad. El problema surge cuando alguien llega a la conclusión de “por que esperar?” y decide pegarse sin más un tiro en la cabeza, agregando un nuevo lemento a la ecuacuión, una incongruencia con el marco general. Como solucionamos esto? Simple, como se ha solucionado todo lo demás, con un mandamiento divino; entonces suicidarse es lo mismo que matar y te impide entrar en el descanso eterno o real vida posterior. En Inseption lo resuelven declarando que si estas sufuicientemente sedado al ponerte a dormir, el disparo liberador no te despertará sino que  entraras al “limbo” que no es mas que una antesala al infierno. Oh! que coincidencia, nueva referencia a las filosofías trasendentalistas!
Al parecer la película da para varios niveles de revisión, y tal vez analogías bastante certeras a la hora de comparar planos, porque acaso no nos encontramos en situación parecida en el sentido de estar demasiado sedados para atrevernos a dar a un salto al vacío?

Acerca de la película: Inseption en IMDB